Como Marcarte un Camino para Aprender a Dibujar

Marcarte un camino para aprender a dibujar

Dibujar es una forma de diversión que puede proporcionar alegría y placer, pero como te coja el día malo, también puede causar frustración y descontento. Todos estos son ingredientes que aportan intensidad a tu vida como dibujante y te absorbe porque te implica apasionadamente.

Si quieres tener una experiencia grata en tu sendero como dibujante, hay dos cosas que deberías tener en cuenta:

  • Por una parte, debes aprender los fundamentos y técnicas de dibujo necesarios para que camines sobre un terreno seguro y no de rifirrafe por causa del desconocimiento. Esto te evitará muchas frustraciones y que tires la toalla.
  • Por otra, los objetivos, que hacen que mejore tu nivel de dibujo y te motiva para seguir avanzando en tu camino.

Estos dos aspectos están ligados a los retos.

 

Cada Ruta, un Reto.

Los retos hacen que aprendamos ciertos aspectos o habilidades importantes en dibujo y que mejoremos y alcancemos un nivel más avanzado o profesional.

Aprender a dibujar es un reto que puedes encontrar muy complejo, y en muchos casos hasta desistir si no sabes escoger el camino adecuado y tus intentos iniciales resultan siempre fallidos.

Para afrontar un reto debes contar con las herramientas adecuadas y tratar de no viajar solo, rodéate de personas, mentores y otros artistas relevantes que te ayuden para que tu camino sea más divertido y ameno. Descubrir cómo vas mejorando y viendo tus propios resultados, además de valorar los consejos y las opiniones de los demás, resultará crucial para continuar y plantearte nuevos retos más adelante en dibujo.

Debes plantearte unos retos alcanzables para obtener resultados, de esta forma podrás medir el avance de tus habilidades. De nada sirve decir que quieres aprender a dibujar personas realistas si ni siquiera sabes dibujar la proporción de la figura, o no tienes claro el estudio de la luz y el sombreado entre otros. Desmenuza tu reto a aquellas fases inmediatamente consecutivas a lo que tú ya sabes en estos momentos.

De esta forma, verás recompensados tus esfuerzos y te dará fuerzas y motivación para seguir aprendiendo con la práctica y la repetición. Verás que en poco tiempo dominarás esa materia y estarás impaciente pensando en algo nuevo que quieras aprender.

La recompensa que obtendrás, será entre otras la de aprender o mejorar una técnica, alcanzar una nueva fase en tu forma de dibujar. Cada reto que te propongas permitirá que domines mejor un aspecto del dibujo. Pongamos como ejemplo que has visto los videos que se han subido en Trazarte y te has puesto a dibujar, pongamos que no me quieres pegar después de eso y realmente te han gustado, has aprendido a trazar un monigote aportando dinamismo y emoción en tu dibujo y piensas, ¡¡Bueno quiero más!! Con la babilla en la boca. Pues eso mismo es lo que quieres experimentar, realizar pequeños ejercicios que REALMENTE te sirvan y te motiven a seguir aprendiendo. Después quizás te quieras meter de lleno en aprender los fundamentos de dibujo que ya te enseñaré, y más tarde en dibujar personas de manera realista, o personajes, caricaturas, realizar ilustraciones para libros, cuentos, portadas, productos, aprender storyboard, trabajar en cine, videojuegos… ¡Espera! Vamos a hacer un pequeño parón y vamos a ir por partes.

 

¿Cuál es mi destino?

Mencioné anteriormente que para alcanzar retos estos tienen que ser alcanzables.

Ahora toca plantearse una pregunta importante, el reto Padre:

¿Por qué Quiero aprender a Dibujar?

¿Quieres ser un buen dibujante?, ¿Aplicar lo que aprendas para tu trabajo personal o para otras empresas/personas?, ¿Quizás utilizarlo para el ámbito de la educación?

Adelante, tómate tu tiempo…

Responder a esta pregunta te dará una visión a largo plazo de lo que quieres llegar a ser y una motivación a corto plazo de querer agarrar el toro por los cuernos, ya que tendrás más claras tus ideas.

Pues fíjate que burrada te voy a decir, ¡No te pongas a dibujar!, ¿Pero qué dices loco?, Lo que te digo, agarra esta motivación pero tranquilo, no te lances todavía, no te pongas a dibujar AHORA, las cosas con calma y con tiempo se hacen mejor.

Canaliza toda esta energía y motivación que tienes para preparar, planificar y marcarte unos retos realistas y alcanzables, objetivos pequeños que mejorarán tu aprendizaje en el dibujo, pudiendo luego saltar de un nivel a otro según te interese. Si la mano te tiembla porque quieres coger el lápiz y no lo puedes aguantar ok, desahógate un poco haciendo garabatos pero vuelve pronto.

Si te pones a dibujar directamente, es posible que te convenzas que no sabes dibujar, maldita la suerte… y lo acabes dejando esta misma tarde porque te pondrás depre.

Cuantas veces habré escuchado la clásica frase de compañeros de trabajo cuando dicen… ¡Voy a salir a correr todas las mañanas!, o mejor aún, sin preparación previa… ¡¡voy a hacer la maratón de 30 kilómetros!! Pues ole tu valentía… por no decirlo de otra manera.

Lo que suele ocurrir en estos casos, es que estas personas con la vitamina happy por las nubes, salen las primeras dos semanas a correr, y luego lo dejan. La adrenalina de la motivación inicial dura un tiempo, por ello, deberías aprovecharlo para otro fin, que es, prepararte para lo que quieres conseguir.

 

Escogiendo el sendero adecuado.

Con las ideas más claras, tienes que establecer el camino adecuado para entender qué herramientas, técnicas o cuestiones de dibujo te van a ayudar a avanzar. Es decir, cuáles son los primeros o siguientes pasos a dar.

Para ello plantéate lo siguiente:

¿Dónde me encuentro?

Si ya tienes experiencia dibujando, puede que tengas una idea más clara sobre qué técnicas o aspectos del dibujo necesitas mejorar, muchas veces porque te quedas mirando anonadadamente el dibujo de otros artistas y piensas… ¡Quiero dibujar así! Pero me falta o no se esto y lo otro.

Por otro lado, puede que estés empezando ahora y quieres que alguien te guíe en estos primeros pasos. Bueno en eso te lo pongo fácil, ¿Por algo existe esta página web no?, en Trazarte los temas se dividen para que paso a paso aprendas a dibujar desde cero, te aconsejo seguir los videos de forma cronológica.

En ambos casos, el dibujo será tu sendero, donde escogerás las rutas que te interesen y encontrarás barreras o rocas por el camino que tendrás que superar. Algunas veces las verás a distancia, otras, aparecerán a medida que vayas avanzando porque están al otro lado de la colina. Las que ves a distancia son las que prevés y las tienes que notar y apuntar, de forma que cuando tengas que enfrentarte a ellas, estes preparado y no te agotes, te tropieces y te caigas, ¡o te quedes a mitad del camino!

 

Reconociendo el Terreno

Las barreras o rocas en el camino son cuestiones o técnicas de dibujo que necesitas aprender a superar para seguir caminando. El terreno no será firme, sino con baches, si escoges la ruta para aprender a dibujar una pose creíble, tendrás que aprender nociones importantes sobre el peso y el equilibrio entre otros. Éstas son las rocas, y tu tienes unas buenas botas de motivación así que no tienes excusa para no aprender y avanzar.

Si estas empezando, te recomiendo recorrer la primera montaña, la de aprender los fundamentos básicos necesarios para manejarte con soltura dibujando cualquier pose. Estos son los primeros tutoriales que llevo publicando en Trazarte, si quieres suscríbete y te mantendré al día. El trazo, La línea de acción, el monigote, las siluetas, la proporción, el peso, etc. Son conceptos que marcarán un antes y un después en tu vida como dibujante. Para mí es el sendero más interesante, como si comenzaras a caminar por un paisaje donde puedes ver de cerca los bosques, los lagos, los ríos, de lejos las montañas... Se descubre ante ti un panorama precioso que quieres y estás dispuesto a recorrer.

Si estos conceptos los dominas, puede que quieras dominar otros más complejos como dibujar manos, la figura, la perspectiva, el sombreado… Técnicas de dibujo que te ayudarán a convertirte en el gran artista que quieres ser.

Es posible que ya tengas unos conocimientos muy avanzados, y quieras repasar ciertas técnicas que hace tiempo no prácticas, o quieres caminar hacia nuevos horizontes desconocidos para ti hasta ahora en dibujo, quizás has estado dedicándote al dibujo realista y quieres aprender a dibujar caricaturas, o te has especializado en ilustración para cuentos y quieres aprender diseño de personajes para juegos.

Si sabes dónde te encuentras y reconoces el terreno donde te quieres meter, prepárate con un mapa.

 

El Mapa

Dependiendo de la situación en la que te encuentres, necesitarás planificar y saber bien qué aspectos de dibujo tienes que aprender. Imagínate un mapa de casillas donde cada casilla que superes te acercará más hacia un reto alcanzado u objetivo: Dibujar como tú quieres.

Dependerá de ti tener claro hasta dónde quieres llegar. Por ejemplo, te puedo decir que uno de los aspectos que tienes que dominar para dibujar bien la expresión de un modelo es saber dibujar bien las manos. Esa es una casilla, pero serás tú quien valore y coloque esa casilla dentro de tu mapa, y dependerá de ti el tiempo que le quieras dedicar.

A continuación te muestro un ejemplo de representación gráfica de cómo podría ser este mapa.

 

Elegir el momento adecuado

¡Ya conoces el recorrido! Ahora quieres recorrer este sendero que tanto te interesa. En lugar de plantearte un horario para todos los días, que seamos sinceros, sabemos de antemano que esto tiene grandes posibilidades de fracasar, vamos a tratar a nuestros retos de forma orgánica, al fin y al cabo queremos dibujar para disfrutar, no para agobiarnos. Esto quiere decir, saber qué es lo que tienes que hacer, pero a tu ritmo. Los pasos los pones tú y depende de tu compromiso con el dibujo que los alcances más tarde o más temprano. Lo importante de todo esto es que notes el cambio después de que practiques. Ya que te será un incentivo para seguir aprendiendo y practicando.

Dibuja en tus momentos de ocio, en los distintos descansos del día que encuentres, escoge aquellos momentos en que te encuentres más relajado o relajada, que son los que más predispuesto te sentirás para dibujar. Evita dibujar por aburrimiento, dibujar es un aprendizaje activo y no pasivo. Si no encuentras tiempo haz reflexión, ¿Dónde sueles gastar tiempo donde podrías por el contrario relajarte y dibujar? Mi consejo, y filosofía, es menos computing (ordenador) que concentra fácilmente tu foco de la atención y resulta difícil desconectar y más sketching (dibujar). Los parques, botánicos, zoológicos o espacios abiertos donde se concentren actividades sociales y urbanas son geniales para practicar la observación y dibujar.

Utiliza desde un papel cutre o un cuaderno, aunque tenga líneas, hasta un bloc o un sketch pad, lo que tengas a mano y te sientas cómodo dibujando, ¡la cuestión es practicar!

 

Conclusión

El dibujo cuenta con la ventaja de que lo haces porque generalmente te gusta, disfrutas de ello y te apasiona. Puedes tener tus días malos como todo en esta vida, pero sabes que volverás a dibujar porque quieres volver a experimentar y jugar con un lápiz o un pincel para poner en práctica tus habilidades, ideas y tu creatividad. Por tanto, cuando logras mejorar en un aspecto en el que estabas atascado y sabías que necesitabas practicar más, te proporciona una alegría y un placer inmenso. Este estado emocional es el que perseguimos cuando nos planteamos retos, y la emoción aumenta cuando vemos que podemos llegar a adquirir ciertas habilidades y alcanzar nuevos horizontes.

Recuerda que para avanzar, tus retos tienen que ser alcanzables, disfruta de la sensación del aprendizaje y del éxito de superación y sigue recorriendo tu sendero.

 

Cuéntame tu reto padre, ¿Qué te motiva para aprender a dibujar?, ¿En qué aspectos del dibujo encuentras mayor dificultad?, ¿Cómo te enfrentas a tus retos artísticos? Compártelo en el hilo de comentarios más abajo.

 

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